Valoración a bordo
Vamos a tu amarre a ver el barco. Revisamos el estado del gelcoat, la geometría del casco y cómo usas la embarcación. De ahí sale el plan, no de un catálogo.
Centro instalador · Costa BravaEl mar castiga cada temporada: apaga el gelcoat, deja cercos de sal y marca el casco en cada amarre. Nosotros lo evitamos antes de que ocurra.
La degradación no llega de golpe. Llega temporada tras temporada, hasta que un día el barco ya no se ve como el primer día y recuperarlo cuesta más que haberlo protegido.
Se incrusta en cada poro del gelcoat, oxida los herrajes y deja cercos que ya no salen con agua. Cada semana sin lavar, un poco más profunda.
La radiación UV del Mediterráneo apaga el brillo, amarillea el blanco y reseca la superficie. Un gelcoat sin protección pierde color en dos veranos.
Defensas, pantalanes, maniobras ajenas. El roce continuo raya la banda de flotación y el espejo de popa justo donde más se mira.
Proteger no es un capricho estético: es dejar de perder fines de semana limpiando y dejar de perder valor cada temporada.
La superficie tratada repele el agua y la suciedad no se agarra. Una pasada de manguera y vuelve a estar impecable.
Filtro UV y barrera cerámica: el gelcoat conserva profundidad de color en vez de irse apagando cada verano.
El film actúa como capa de sacrificio. Si algo marca, marca la lámina. Debajo, el gelcoat sigue perfecto.
Un barco cuyo acabado original está intacto se tasa y se vende distinto. La protección se recupera en la reventa.
Cada barco es distinto. Por eso no vendemos paquetes cerrados: valoramos, proponemos y solo entonces damos precio.
Vamos a tu amarre a ver el barco. Revisamos el estado del gelcoat, la geometría del casco y cómo usas la embarcación. De ahí sale el plan, no de un catálogo.
Te decimos qué zonas conviene proteger, con qué material y por qué. Precio cerrado por escrito antes de tocar nada. Si algo no aporta, te lo decimos y no lo cobramos.
Aquí está el 70% del resultado. Descontaminación, corrección de la superficie y desengrasado completo. Sobre una superficie mal preparada, ningún material del mundo dura.
Patrones a medida cortados por nosotros y trabajo a mano en las curvas y los cantos. Montamos zona de trabajo protegida a bordo y elegimos las franjas horarias adecuadas, sin viento ni humedad.
Repasamos el trabajo contigo a bordo, te explicamos el mantenimiento real (que es poco) y quedamos para revisión. Estamos localizables después, no solo antes de cobrar.
La superficie más expuesta a sal, sol y roce de defensas.
La zona más castigada por el amarre y la más visible en puerto.
Bañera, plataforma y accesos: donde el desgaste es diario.
Menos calor dentro y privacidad real sin perder visibilidad.
Exposición solar máxima durante todo el año.
Reversible, sin pintar y sin afectar al gelcoat original.
Metacrilato protegido y con filtro solar integrado.
Trabajamos con la gama STEK MARINE, desarrollada específicamente para exposición continua a sal, sol y humedad. No es film de automoción reutilizado: es otra formulación.

La armadura invisible. Capa de sacrificio de 0,20 mm que absorbe roces e impactos y se autorregenera con el calor del sol.

Cerámica con nanotubos de carbono. El agua resbala, la sal no se incrusta y el brillo se mantiene. Platinum es la versión de máxima densidad y durabilidad.

Diseñado para policarbonato y acrílico, los materiales reales de una embarcación. Baja la temperatura interior y da privacidad sin delaminar.
Vinilar una embarcación cambia por completo su carácter en días, no en meses. Sin cabina de pintura, sin disolventes y sin tocar el gelcoat original: cuando quieras, vuelve a estar como estaba.
Colores sólidos, mates, satinados y metalizados de alta gama. Film de fundición conformable, capaz de seguir las curvas del casco y la superestructura sin tensiones.
La misma capa que te cambia el color protege el casco frente a roces e impactos. Dos trabajos en uno: estética nueva y una barrera real debajo.
Superficie uniforme y profunda, sin los defectos de una repintada. En muchos casos el resultado es más limpio que una pintura náutica al uso.
Se retira sin dañar el acabado original. Ideal si quieres personalizar el barco ahora y devolverlo a su color de fábrica antes de venderlo.
Casco, obra muerta y superestructura en un solo color.
Franjas, boot-top y detalles gráficos a medida.
Rotulación en corte de vinilo con tipografía a elegir.
Films técnicos para zonas de paso y superficies de trabajo.
Un barco amarrado al sol se convierte en un horno. Las láminas de control solar rechazan la radiación antes de que entre: el salón y los camarotes se mantienen habitables, el aire acondicionado deja de ir al límite y las tapicerías dejan de decolorarse.
Rechazo de infrarrojos: baja de forma notable la temperatura interior sin oscurecer la vida a bordo.
Hasta el 99% de la radiación UV fuera: tapicerías, maderas y acabados interiores dejan de decolorarse.
Navegación más cómoda en el puente y pantallas legibles a pleno sol.
Desde fuera no se ve el interior. Desde dentro, la vista sigue intacta.
Acabados neutros y ahumados, sin el aspecto metálico de las láminas antiguas.
Films no metalizados: GPS, VHF, radar y conectividad siguen funcionando igual.
Es lo más nuevo que hay y ya lo aplicamos: un film de protección con tinte solar integrado. Protege físicamente la superficie y filtra el sol al mismo tiempo. Su gran diferencia es que está formulado para trabajar sobre metacrilato y policarbonato, los plásticos reales de una embarcación, donde las láminas convencionales se despegan o agrietan.
Capa de sacrificio frente a arañazos, arenilla y salpicaduras. El metacrilato rayado deja de ser un gasto recurrente.
El metacrilato se raya solo con limpiarlo mal. El film absorbe ese desgaste y mantiene la transparencia.
Formulación estable frente a UV y sal, con adhesivo apto para plásticos: sin delaminación ni bordes levantados.
Acompaña la dilatación del metacrilato con el calor, donde una lámina rígida acabaría craquelando.

Sobre una superficie tratada, el agua se contrae en gotas y arrastra la suciedad al caer. Menos cercos de sal, menos horas de manguera y un brillo que sigue ahí en septiembre.
Depende del alcance. Un tratamiento cerámico completo suele ser de 2 a 4 días. Un trabajo de film por zonas, entre 3 y 7 días. Trabajamos a bordo, así que el barco no se mueve de su amarre. Te damos fecha cerrada antes de empezar y la cumplimos.
Sí. Tanto el film como el wrapping son reversibles: se retiran sin afectar al acabado original. De hecho, el gelcoat que queda debajo está mejor conservado que el resto del barco.
No. Trabajamos a bordo, en tu amarre o en seco en tu propio puerto. Nos desplazamos por toda la Costa Brava con todo el equipo necesario: tú no tienes que organizar ningún traslado.
Depende de eslora, estado de la superficie y zonas a tratar. No damos precios de catálogo porque no serían reales. Tras la valoración recibes un presupuesto cerrado por escrito, sin compromiso.
Muy poco: lavado con producto neutro y agua dulce. Nada de pulidos agresivos ni ceras. Te entregamos las pautas por escrito y quedamos para revisión.
Se valora. En muchos casos corregimos la superficie antes de proteger y el resultado es espectacular. Si no tiene sentido invertir, te lo diremos: preferimos perder un trabajo que hacerlo mal.
Centro instalador de la gama STEK MARINE · Girona y Costa Brava
Cuéntanos qué tienes y cómo lo usas. Te decimos con franqueza qué merece la pena y qué no.